En la noche del pasado 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer, la fachada de la casa consistorial se tiñó de verde como gesto simbólico de apoyo y solidaridad con las personas que padecen esta enfermedad oncológica, así como con sus familias y personas allegadas.
A través de esta iluminación especial, el Ayuntamiento quiso sumarse a la conmemoración de una fecha impulsada a nivel mundial desde el año 2000; una efeméride que sirve para sensibilizar, visibilizar y recordar el impacto del cáncer, al tiempo que reivindica más recursos para su prevención e investigación.
Un gesto para hacer visible el compromiso colectivo de Ares en la lucha contra esta enfermedad.



