Hay quien se pregunta qué son esas estructuras de madera que presiden la playa de Area Morta al lado de la rampa del Pedregal, en la villa de Redes. Alguna cazadora de mitos podría pensar que se tratan de los restos de algún tipo de puerta ceremonial antigua, al estilo de las puertas de los templos chinos o los arcos del triunfo romanos.

Pero nada más lejos de la realidad. Ese misterio solo se explica porque estos elementos que presidieron durante siglos la franja costera de la villa de Redes permanecen vacíos todo el año, realizando su labor tan solo unos pocos días del mes de agosto, en la Fiesta de la Cabria de Redes.

Las denominadas cabrias son construcciones hechas a partir de cinco largas varas, tres verticales y dos horizontales, también llamadas “entenoles”. ¿Cuál era su labor?

Las largas redes que se usaban en la pesca de la sardina debían secarse al regreso de la marea, pues el algodón del que estaban hechas se pudría con el salitre del agua salada. Fue por eso por lo que la gente que se dedicaba a este trabajo duro terminaron por erguir las cabrias, desafiando con imaginación e ingeniería la falta de espacio que había en la costa de Redes para este cometido.

Al regreso de la marea, a veces cantando, a veces en silencio, dependendiendo de si la pesca fuera buena o mala, uno de los marineros subía por los escalones de una de las varas verticales hasta la cabria, mientras que su compañero, abajo, situaba la lancha delante, con la red en popa.

Con extremo cuidado, la red se subía hasta la vara horizontal superior, colocando los paños para que quedasen bien abiertos y extendidos, de cara a que el sol y la brisa pudiesen hacer bien su trabajo y las valiosas redes siguieran cumpliendo su labor esencial.

La llegada de las redes de nailon, el descenso de las capturas y los procesos industriales que durante décadas transformaron por completo la economía de las rías de Ares y Ferrol hicieron que las cabrias fuesen desapareciendo de la costa.

Actualmente, todos los meses de agosto, tiene lugar en Redes la Fiesta de la Cabria, organizada por la incansable Agrupación Instructiva de Caamouco, para la cual se reconstruyeron las cabrias que hoy en día podemos ver esperando, vacías durante todo el año, a que llegue ese día tan especial.

Ese día en el que tanto niñas como niños, mujeres y hombres vuelven a trepar por ellas para darles nueva vida.

Y ese día, el nombre de Puerto de las Redes cobra un nuevo sentido, pues hay quien dice que era esa vista de las cabrias desde el mar la que le otorgó a esta parte del mundo el nombre que exhibe con orgullo, recordando el instrumento que dio de comer a tantas generaciones de sus habitantes. Las Redes do “Xeito”, de la pesca de la sardina.

CABRIAS

Pedregal e praia de Area Morta

Antes do que hoxe vemos, todo o porto de Redes estaba cheo de cabrias.

Hoxe, grazas ao esforzo colectivo, podemos ver varias recreacións delas.

As antigas eran de madeira de castaño, con dous paus verticais e uns apoios horizontais ou entenois, o que serían os balcóns da cabria. Os dous paus horizontais son para andar (polo lado de dentro) e para colgar as redes (polo lado de fora).

A singularidade da vila, con casas que dan ao mar, xunto coas redes de cánabo ou algodón, fixeron nacer a necesidade deste recurso para secar os aparellos que, de non ser así, estragaríanse. A chegada do nailon fai que as cabrias vaian caendo pouco a pouco en desuso, xunto coa estampa dos mariñeiros e rapaces colgándoas e dándolles a volta, movendo cara adiante e cara atrás, cun ollo posto no subir e baixar das mareas.

Dende fai anos, celébrase en Redes a Festa da Cabria. Nela podemos ver ás novas xeracións palmeando os aparellos e non deixando morrer a memoria.

Helena é unha das nenas que participa dende pequena na festa, é unha especialista á que da xenio escoitar pero se cadra, esa xa é outra historia…

Para saber máis terás que escoitar a audioguía que podes atopar aquí:

 

Un de Santiago, unha de Mugardos, e un de Lugo, pasean por Redes. Que nos poderán contar eles que nós non saibamos?