• El área de Urbanismo acaba de dar cuenta de la presentación de tres proyectos a la última convocatoria lanzada por la Consellería de Medio Ambiente para impulsar soluciones naturales en clave local, previniendo los riesgos asociados al cambio climático en espacios urbanos.
• Así, la institución aresana prevé culminar la renovación de la pasarela de madera del paseo fluvial de A Xunqueira, actuando sobre el último tramo pendiente, y continuar con la tala selectiva por seguridad, el desbroce de los márgenes y la limpieza de residuos en el humedal.
• Además, también se solicitan fondos para hacer de la Plaza de la Iglesia un lugar con mayor confort térmico, reduciendo el efecto de “isla de calor” con más árboles, instalando nuevos bancos y elementos de estancia e impulsando mejoras de iluminación o pavimentos.
La concejala de Urbanismo, Olimpia Marcos, informó esta mañana de los últimos avances que se están llevando a cabo desde la administración local de Ares para obtener financiación en varios proyectos de carácter medioambiental, estrechamente vinculados a la prevención de los efectos del cambio climático en el entorno urbano; un conjunto de intervenciones que permitirían actuar tanto en A Xunqueira —en los últimos tramos pendientes de renovar de su paseo fluvial— como en la Plaza de la Iglesia de Ares.
“Justo en este mes de marzo nos hemos presentado a las tres líneas de subvención de la Consellería de Medio Ambiente centradas en los refugios climáticos, como ya hicimos entre 2024 y 2025, cuando logramos que Ares fuese una de las dos entidades locales en toda Galicia, junto con Vilariño de Conso, en obtener 180.000 euros, el importe máximo posible, para actuar en el humedal de A Xunqueira”.
DOS PROYECTOS PARA CULMINAR LA RENOVACIÓN DEL PASEO FLUVIAL DE A XUNQUEIRA
Marcos detalló el fundamento de las propuestas que concurrirán a la convocatoria de la Xunta de Galicia: “partiendo de nuestra planificación, pretendemos culminar la regeneración del humedal de A Xunqueira con dos proyectos que intervendrán en las vigas, correas, tarimas y barandillas de los tramos que están pendientes de renovarse”, manteniendo el enfoque de las actuaciones medioambientales que ejecutó el Concello recientemente en gran parte de este espacio verde.
En esa misma línea, estos proyectos incluyen el desbroce de los márgenes, la limpieza de residuos y la tala selectiva de ramas, poniendo en valor un humedal de gran interés por su fauna y vegetación, además de ser un lugar de disfrute y ocio para la vecindad.
“Desde el gobierno local apostamos por impulsar estas actuaciones medioambientales siguiendo un proceso de ampliación y renovación del humedal sostenido en el tiempo: no solo prolongamos la pasarela en 2011 y 2013, sino que también lo dotamos de más equipamiento —carteles informativos sobre la avifauna, refugios de madera para patos en zonas no inundables, nidos y comederos para pájaros en masas arbóreas…— y repusimos la madera teniendo en cuenta su desgaste, como ocurrió a finales de 2025, pero también en 2023”, destacó la concejala de Urbanismo.
UNA PLAZA DE LA IGLESIA CON MAYOR CONFORT TÉRMICO
La tercera propuesta presentada a la línea de subvenciones de la Consellería de Medio Ambiente se centra en la Plaza de la Iglesia, para “lograr un diseño urbano que no solo mejore en lo estético, sino que también garantice reducir el efecto isla de calor al introducir nuevo arbolado, generar sombras naturales e incrementar el confort térmico”, según explican desde el Concello.
Bajo el enfoque de la institución aresana, “el proyecto contribuiría a hacer de la plaza un lugar más amable, sostenible en términos climáticos, con 62 árboles nuevos que actúen también como delimitadores de espacios, nuevos bancos y elementos de estancia, mejoras de accesibilidad y también de iluminación”.
La actuación parte de una mayor delimitación de los usos de la plaza, “distinguiendo entre una zona central verde, con losa césped a modo de pavimento permeable —al filtrar el agua de lluvia— y arbolado; una zona lateral peatonal y una zona específica para circulación, con hormigón desactivado”.
Se trata, en esencia, de un proyecto destinado a incorporar una infraestructura verde clave para facilitar el uso ciudadano de la plaza, reforzando su papel como lugar de encuentro vecinal en la vida diaria y punto de conexión entre distintos ámbitos de Ares.













