A lo largo de la mañana de ayer, el SendAres llevó a sus senderistas a recorrer uno de los tramos más espectaculares de la costa ártabra, en una ruta marcada por el paisaje litoral y, en esta ocasión, por las condiciones meteorológicas.
A lo largo de cerca de 15 kilómetros, el grupo caminó entre acantilados graníticos, antiguas baterías militares y senderos costeros, con la compañía constante del sonido de las olas. Disfrutaron de la belleza de las playas y del Cabo Prior, además de las vistas que ofreció el resto del itinerario.
Una experiencia para conocer el territorio más próximo combinando deporte y naturaleza.










